jueves, 31 de marzo de 2011

Naranja 12 le sobra tiempo

Creo que el tiempo es nuestro peor enemigo

Muchas veces nos arrastra

Es necesario tantas veces para algo más

Se pierde como el interés, con pequeños momentos

Lo guardamos tanto que al final lo desperdiciamos

Usamos sus sobras para buscar felicidad

Intentamos tener el de otros, pero a nadie le sobra

Naranja 11 busca

Que no le cuenten a nadie mis fantasmas

La noche me traiciono lentamente

sutilmente deje que otro placer llenara mis labios

y cuando la tentación recorría lentamente con su lengua mi piel.



Desperté, y te busqué.

Naranja 10 no sabe como decir las cosas


Que pensar tanto no sirve de nada

martes, 29 de marzo de 2011

Naranja 9 me come las entrañas

Los primeros tres, los mas pequeños, amarillos y húmedos comen mariposas todas las mañanas, como si fueran hojuelas de maíz tostadas en un tazón con leche, estos se despiertan con la idea de caricias, y sonríen cuando no hay un por que, se debilitan cuando no se respira cerca y se excitan al percibir tacto.

Tengo cinco que habitan en mi espalda, sostiene mi columna vertebral-cerebral, cada que se me ocurre desviarme, me atormentan levemente mordiéndome los huesos.

Tengo uno azul que duerme cerca de mis costillas, pero ese no habla, callado me chupa la sangre día y noche.

Naranja 8 Inhala


Entre los libros de más uso, me gusta el diminuto de gamuza verde, donde vienen los brebajes, donde están esas recetas de colores que me ponen feliz.

Cian sereno

2 cucharadas de nuez marciana.

4 suspiros de sapo dorado.

1 pizca de locura genética.

5 minutos perdidos.

Revuelva bien en el mortero hasta lograr un polvo cianoso y fino.

Inhale

Naranja 7 es un lazo




Un lazo es una banda fina de material flexible, típicamente tela pero también plástico o a veces metal, usado sobre todo para atar y fijar.

Necesito un lazo, que me sostenga la cabeza.


Naranja 6 necesita un espacio

Detrás de un enorme armario, en las habitaciones del ala este se encuentra uno de mis lugares favoritos en toda mi casa, es una puerta como todas, pero no se rasca, se le susurra muy bajito y ella se abre, alguna bruja que habito esta casa, una de tantas, dejó su biblioteca más privada detrás de este armario, un viejo laboratorio con cabezas diminutas y un espejo donde puedo observar detalles de las estrellas. Ahí me oculto muchas veces, cuando mi naranja me atormenta, cuando se me escabullen las ganas de vivir y la magia se me agota.

Cuando la piel se me seca.

Y los ojos se me vuelven vidrio.

domingo, 27 de marzo de 2011

Naranja 5 es un carrete


Esa efimera complicidad
Que por estar ahí yo mismo me cambio a púrpura

Naranja 4 se define

f. Fruto del naranjo. Su forma es globosa y la pulpa, dividida en gajos.

Naranja 3 quiere ser parte de nada

Ya tarde y los unicornios deambulan por las afueras cerca del portón este, y ahí, acentuada por la luna, la naranja me mira, esperando que yo le de la orden de cambiar.

Boca arriba sobre las lozas frías de la terraza, y solo pienso que debería terminar de una vez con todo.

Y es que muchas veces pierdo mi tiempo esperando a que otros quieran compartir un poco conmigo.

Al final del día siempre estoy yo y mi naranja nada más.

Naranja 2 es naranja rosa



En mi casa hay habitaciones donde el aire no camina
Donde las naranjas suelen levitar

Naranja 1 no es aún naranja púrpura





Todo comenzó hace tal vez, un par de meses, fiesta familiar, mucha comida, trajes bonitos, música muy suave, la terraza llena, los cuartos con humos de diferentes colores, la luna redonda sobre las tejas y yo, sentado mirándola fijamente… ahí estaba, la naranja, mi cometido, el uno para el otro, yo y mi naranja.


30 minutos perdidos contemplando semejante circunferencia, la tome muy fuerte y rasgue su piel dura y firme buscando algo dentro de ella que me respondiera hasta las más complejas y remotas inquietudes.


7 siglos de generaciones, toda la casa llena de seres mitológicos que yo llamaba familia, y es que desde pequeño mientras me enseñaban como mirar el otro lado del espejo y como abrir cerraduras rascando las puertas, nunca me dijeron que toda mi vida giraría entorno a una simple naranja.


Me comí la mitad y me pareció ver un reflejo azulado en su cáscara, pero solo fue la impresión, como en muchos otros casos, las impresiones solo sirven para engañar y debilitar la voluntad.


Era intentar comprenderla, es redonda, y es naranja, se me atrofiaba el cerebro de pensar en algo más


200 mestizos directos de genios en lámpara y ni uno llego a la fiesta.

Y ahora, aun después de esa noche desastrosa, me pregunto como lograrlo.



Dos meses perdí ya

No se cuanto tengo para lograrlo

Y definitivamente no tengo idea de como lograr que mi naranja se vuelva púrpura.