sábado, 11 de junio de 2011

naranja 27 boca arriba

Es solo escuchar crujir un poco los peldaños de mi cordura

Dónde llega ese frío que roza el subsuelo

Donde callan todos los bustos del pasillo

Y las luces ceden un poco.

Encontré una habitación, en mi casa de maderas añejas, dónde puedo rasgar mi piel sin que nadie lo noté, encontré mil mascarás llenas de risa y felicidad. Me quedaré a cenar en esta habitación, cabezas de esfinge en salsa de lombriz...

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