sábado, 22 de octubre de 2011

Naranja 39 es café






El mejor café, el que te prepara alguien más... siempre, en mi casa el café lo preparan los trolls que viven debajo de la lavadora, donde también cultivan los granos que usan para fabricarlo, para exponerlo.
Tome café con un troll, a ver si conocía donde están los unicornios de los que hablan las otras partes de mi madre.
El café estaba amargo y oscuro. Saber que existe algo distinto, que no es dulce ni es salado, me hace sonreír, probar, provocar.

Esa parte que no es dulce, que es un tanto amarga y un poco salada y muchas veces acida, define la idea de la sustancia desconocida que necesito para mis naranjas.

Naranja 38 [EL 1.6] pecador compulsivo



[EL] se ata los cordones


juega [EL]

Naranja 37 un botón


Un botón es una pieza pequeña de metal, hueso, nácar, plástico u otra materia de cierta dureza que se cose en la vestimenta para que, entrando en el ojal, la abroche y asegure. También se pone por adorno en la ropa.



Naranja 36 da un vistazo a su futuro


Esta casa es grande aunque no lo parezca, y mi madre muchas veces se pierde en las habitaciones más frescas, donde el aire es fuerte y se lleva todo. Tener la maldición del tiempo y la desgracia del matrimonio encima no se compara con haber engendrado a uno serie de demonios, mestizos, hechiceros y una que otra hada. Ella ahora habita sus propias habitaciones, pequeños cuartos donde millones de cucarachas , con enormes lentes y cigarrillos amarillentos leen el futuro entre las texturas del humo que exhalan.
Entre un día a buscar respuesta a este vuelco que dieron mis tripas, ahí estaba la más blanca de todas. Cuando se me acerco, solo para solicitar que le encendiera un cigarro algo marrón, subió por mi brazo y susurro levemente al oído la receta para trasformar el color de una naranja a púrpura.

De esa ocasión solo guardó un pequeño fragmento en mi memoria, es mi madre solicitando un unicornio.

Por que para lograr cambiar las naranjas, necesito un unicornio.

Naranja 35 quiere dejar de ser mecánica


Que solo por un instante me encantaría sentir electricidad cuando te acercas, daría todas mis conchas llenas de hechizos por que los roces fueran más por debajo de la piel.

Las naranjas no cambian de afuera hacia dentro, no, el color púrpura las invade desde sus entrañas.

Naranja 34 [EL 1.5] de cuando se ahoga



[EL] grita
baila [EL]

Naranja 33 es disociativa


En mi caso siempre guardó a uno en la parte detrás del cerebro, donde se guardan las cosas que hacen que la razón se pierda. Ahí solo, siempre callado y siempre inquieto.
Los otros dos se debaten entre ser feliz y no ser feliz.
Vivir con las condiciones ya es fuerte y un poco pesado. Vivir con una condición deja el sabor amargo y medio sucio de que todo puede acabar en un abrir y cerrar de ventanas.
En mi casa muchas veces se dejan las ventanas abiertas toda la noche, se dice que ciertos espíritus comparten sus deseos y los cosen a los sueños de los habitantes.

Yo se que el esta inquieto, por que sabe exactamente como tornar a púrpura todas mis naranjas.