sábado, 22 de octubre de 2011

Naranja 33 es disociativa


En mi caso siempre guardó a uno en la parte detrás del cerebro, donde se guardan las cosas que hacen que la razón se pierda. Ahí solo, siempre callado y siempre inquieto.
Los otros dos se debaten entre ser feliz y no ser feliz.
Vivir con las condiciones ya es fuerte y un poco pesado. Vivir con una condición deja el sabor amargo y medio sucio de que todo puede acabar en un abrir y cerrar de ventanas.
En mi casa muchas veces se dejan las ventanas abiertas toda la noche, se dice que ciertos espíritus comparten sus deseos y los cosen a los sueños de los habitantes.

Yo se que el esta inquieto, por que sabe exactamente como tornar a púrpura todas mis naranjas.

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